
Asi como una educación temprana es fundamental para los niños, también lo es para nuestros cachorros.
Un entrenamiento adecuado en los primeros meses de vida, es fundamental para establecer limites, tener una buena sociabilizacion y gestión emocional, aprender buenas conductas y evitar la aparición de malas conductas.
Si no evitamos que las malas conductas aparezcan, estas se irán haciendo más frecuentes, se fortalecerán con la práctica y se transformarán en una conducta habitual.
Cuando nuestros cachorros sean adultos, estas conductas que ya se volvieron habituales, seguirán presentes, estarán muy fortalecidas y eventualmente será más difícil el poder eliminarlas.
Con el entrenamiento podemos lograr que nuestros cachorros comprenda las reglas sociales de convivencia con otros perros y humanos, cuales son las conductas adecuadas en cada situación, y que esperamos de él/ella. Esto sin que pierdan su esencia juguetona y cariñosa.
El entrenamiento también nos ayudará a estimular el cerebro de nuestros cachorros, fomentando el que aprenda conductas nuevas y sea capaz de resolver distintas situaciones, disminuirá su estrés y aprenderá a gestionar sus emociones
Los cachorros necesitan de nuestro amor y cariño, pero también de una figura, un referente, que les enseñe estructura y límites claros, y que los guíe en su aprendizaje.
Como padre/madre responsable, debes preocuparte de su educación.
No esperes más y comienza con la educación de tu cachorro.