Haz click aquí para revisar nuestros programas de educación y entrenamiento canino.

Claves para un buen llamado

rs=w 1280 (22)

Que nuestro perro acuda al llamado es una de las conductas fundamentales que debe conocer nuestro perro.

El ideal sería que nuestro perro acuda al llamado a la primera, sin necesidad de estar repitiendo y sin importar que esté haciendo. La única manera de que esto suceda es que está conducta esté sobre practicada, es decir que debemos seguir practicando aunque nuestro perro ya haga caso al llamado.

Muchas veces el llamado no es efectivo a pesar que intentamos practicarlo, incluso ofreciendo ricos premios a nuestros perros, esto debido a algunos errores que cometemos (obviamente sin querer). Algunos de los errores más comunes son:

1. — Introducir el nombre en el reto.

Este es uno de los errores más comunes, y sinceramente, se nos sale sin siquiera darnos cuenta. 

Suele suceder que cuando nuestro perro hace algo malo, nuestra reacción inmediata al retarlo es decir «No! Chester eso no se hace!«. Al hacer esto e introducir su nombre en el reto, solo estamos logrando que nuestro perro asocie de forma negativa su nombre, y que con el tiempo se «sienta retado» cada vez que lo escucha… tal como nos pasa  a nosotros cuando alguien nos dice nuestro nombre completo, nos sentimos retados a pesar que no nos estén retando.

Entonces, en poco tiempo el perro ya no tendrá ganas de acudir al llamado ya que su nombre solo significa que lo van a retar por algo.

 2. — No utilizar el tono adecuado

A los perros les gusta el tono suave y amable, por lo que hay más probabilidad que acudan al llamado si es que los llamamos de esta manera. En cambio al llamarlos con un tono seco (como de reto), se sienten retados y no tienen ganas de venir, ya que creen que al llegar los van a retar.

 3. — Repetir cuando no hacen caso (parte 1)

Muchas veces cuando llamamos a nuestros perros y no vienen, tendemos a repetir su nombre sin parar hasta que vengan. Con esto solo logramos «quitarle potencia a su nombre«

Si debo llamar a mi perro 10 veces para que por fin se acerque, eso quiere decir que 9 veces al escuchar su nombre el «no hizo nada«, y por lo tanto esa es la asociación que el está creando… La mayoría de las veces que escucha su nombre no hace nada, entonces eso es lo que «significa» su nombre, no hacer nada.

 4. — Repetir cuando no hacen caso (parte 2)

Al repetir el nombre sin parar también confundimos a nuestro perro en cuanto a cuál es realmente su nombre.

Con el tiempo el perro va a creer que su nombre es ChesterChesterChester, y si yo solo le digo Chester, no va a venir porque ese no es su nombre

 5. — Repetir cuando no hacen caso (parte 3)

Además al ir repitiendo nuestro tono de voz suele ir cambiando, ya que como el perro no nos hace caso, nos vamos enojando poco a poco. De esta manera cada repetición es con un tono más seco y enojado. El perro se da cuenta de esto y cree que si hace caso y va cuando lo llaman, lo van a retar, entonces mejor no ir.

 6. — Retarlos por haberse demorado en llegar

  • Si cuando el perro por fin hace caso, y cuando acude al llamado yo lo reto y le digo «pero como te demoraste tanto en venir! Si llevo llamándote 20 min y bla bla bla» el perro siente que es muy mala idea acudir al llamado, porque cuando llego me retan, entonces mejor no hacer caso.

 7. — Ir a buscarlos cuando no obedecen

Si cuando yo llamo a mi perro no me hace caso,  y siempre termino yendo a buscarlo dónde esta, el perro aprende que al escuchar su nombre debe quedarse ahí y esperar al humano que va a venir a buscarlo en unos minutos más.

Transformamos el significado de su nombre de un «Ven» a un «Espérame ahí, ya voy a buscarte«

 8. — Tener muchas llamadas

Otro error muy común es que les tenemos muchas llamadas, y por lo tanto el perro no sabe a cual hacerle caso: su nombre; decirle ven, toma o mira; un silbido; chasquear los dedos; golpearse las piernas; etc.

Es siempre mejor tener UN SOLO LLAMADO, idealmente solo su nombre. A veces podemos también tener un silbido para poder llamarlos si es que están sueltos en un canil o si tengo más de un perro.

El toma, ven o mira, suelen transformarse en «apellidos«, y el perro con el tiempo cree que se llama Chester Ven… Y al llamarlo solo con el Chester no hacen caso, hasta que uno agrega el Ven. No sé sienten aludidos hasta que uno no les dice «el nombre completo«


Una vez identificados todos estos errores, y que intentamos no cometerlos más, es momento de comenzar a practicar la llamada, y demostrarle a nuestro perro que le conviene venir cuando lo llamo. Al inicio practicaremos estos ejercicios con comidita como premio, y con el tiempo lo reemplazaremos con caricias y mimos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *